
Eduardo Galeano en su libro “Patas arriba” tiene enseñanzas muy puntuales para poder con ese agudo pensamientos y darnos posibilidades de explicarnos para entender el mundo que nos está tocando vivir. Entre muchas otras referencias tomo algunos párrafos para ilustrar criterios y pensamientos que creo pueden enseñarnos desde la perspectiva de padres de familia y ciudadanos, ideas y formas de pensar y vivir que transformen nuestro entendimiento de cara a pensar un futuro diferente al que desde ahora podríamos anticipar para nuestros hijos y nietos. Cito de Galeano:
“Hoy en día, ya la gente no respeta nada. Antes, poníamos en un pedestal la virtud, el honor, la verdad y la ley… La corrupción campea en la vida americana de nuestros días. Donde no se obedece otra ley, la corrupción es la única ley. La corrupción está minando este país. La virtud, el honor y la ley se han esfumado de nuestras vidas.
(Declaraciones de Al Capone al periodista Cornelius Vanderbilt Jr. Entrevista publicada en la revista Liberty el 17 de octubre de 1931, unos días antes de que Al Capone marchara preso.)”
Nótese la reflexión de Alcapone, uno de los más conspicuos delincuentes del siglo XX y puntualmente en el año 1931, días antes de que fuera a prisión. Un personaje en clara y abierta confrontación con la ley, reconocía que ya en esa época se dejaba de practicar virtudes que otrora le dieron a la cultura norteamericana un valor extraordinario… ya la gente no respeta nada. Antes, poníamos en un pedestal la virtud, el honor, la verdad y la ley… La corrupción campea en la vida americana de nuestros días. Donde no se obedece otra ley, la corrupción es la única ley.
Sin duda, esa idea del mundo al revés estaba presente en esos tiempos como lo está hoy, cuando los delincuentes han convertido en sus centros de fechorías las mismas cárceles del país y cuentan con tecnología disponible y guardias en su alrededor que facilitan su actos delincuenciales, sin dejar de apuntar que ilustres personajes, desde ex gobernantes, ex diputados, ex alcaldes y una serie de ex funcionarios estatales forman parte del plantel de los hoy llamados privados de libertad, sin dejar de pensar en empresarios y pastores que también han ido a parar a la cárcel ante los atropellos delictivos de los que han sido parte. ¿Cómo explicar esto a nuestros jóvenes, a las nuevas generaciones que, muchas veces impelidos por esa cultura del mundo al revés, optan por el camino fácil de delinquir?
Galeano lleva en su análisis de este mundo al revés, desde los extremos personales de la vida, hasta el ámbito de este mundo que también se vive al revés cuando se trata de las relaciones internacionales y las consideraciones entre países.
“Cuando un delincuente mata por alguna deuda impagada, la ejecución se llama ajuste de cuentas; y se llama plan de ajuste la ejecución de un país endeudado, cuando la tecnocracia internacional decide liquidarlo. El malevaje financiero secuestra países y los cocina si no pagan el rescate: si se compara, cualquier hampón resulta más inofensivo que Drácula bajo el sol.
Afirma Galeano, misma afirmación que un servidor comparte: “La economía mundial es la más eficiente expresión del crimen organizado. Los organismos internacionales que controlan la moneda, el comercio y el crédito practican el terrorismo contra los países pobres, y contra los pobres de todos los países, con una frialdad profesional y una impunidad que humillan al mejor de los tira bombas.”
Hoy, nuestra comunidad internacional, regidas en el ejercicio del poder por el dinero y el poderío bélico, más que por una sincera, honesta y búsqueda clara del bien común para las naciones, aplica en buena medida ideas como las que una vez más Galeano nos sugiere en esta ingenios pieza de lectura.
El arte de engañar al prójimo, que los estafadores practican cazando incautos por las calles, llega a lo sublime cuando algunos políticos de éxito ejercitan su talento. En los suburbios del mundo, los jefes de estado venden los saldos y retazos de sus países, a precio de liquidación por fin de temporada, como en los suburbios de las ciudades los delincuentes venden, a precio vil, el botín de sus asaltos.
Los pistoleros que se alquilan para matar realizan, en plan minorista, la misma tarea que cumplen, en gran escala, los generales condecorados por crímenes que se elevan a la categoría de glorias militares. Los asaltantes, al acecho en las esquinas, pegan zarpazos que son la versión artesanal de los golpes de fortuna asestados por los grandes especuladores que desvalijan multitudes por computadora.
Los violadores que más ferozmente violan la naturaleza y los derechos humanos, jamás van presos. Ellos tienen las llaves de las cárceles. En el mundo tal cual es, mundo al revés, los países que custodian la paz universal son los que más armas fabrican y los que más armas venden a los demás países; los bancos más prestigiosos son los que más narco dólares lavan y los que más dinero robado guardan; las industrias más exitosas son las que más envenenan el planeta; y la salvación del medio ambiente es el más brillante negocio de las empresas que lo aniquilan. Son dignos de impunidad y felicitación quienes matan la mayor cantidad de gente en el menor tiempo, quienes ganan la mayor cantidad de dinero con el menor trabajo y quienes exterminan la mayor cantidad de naturaleza al menor costo.”
En fin, que sirvan estos párrafos de Galeano para estimular nuestras neuronas, porque supongo que deseamos, al menos los idealistas de hoy, buscar como salir de este mundo al revés y eso requiere que una vez pensado el cómo, nos pongamos a trabajar para poner el mundo nuevamente al derecho. ¡Qué le parece!
NOTA: Si deseas enviar tu opinión puedes contactarnos en: [email protected]

