NOTA: Esta es la novena entrega de nuestra nueva serie de cuentos inspirados en los inventos y avances del pueblo de la República Popular China.

Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a sí mismo es la iluminación.
Lao Tse

Ya sentados para disfrutar los alimentos que habían traído Cristóbal y Francisco, preparados por María y Marcelo, Pablo Pérez preguntó:

–Pido disculpas si molesto, pero a veces me quedo callado porque me da vergüenza, como guatemalteco, preguntar algo que toda nuestra población debería saber. ¿Qué son los boshboles?

–Esa actitud es la que necesitamos, mi amigo Pablo Pérez. Los boshboles son una comida maya, siempre relacionada con el maíz. Primero se toma una hoja tierna de huisquil, se le agrega una bolita de masa de maíz y se pone a cocer. Luego se le derrama una salsa de pepitoria y varios condimentos. ¡Son exquisitos! –contestó Cristóbal.

–En Guatemala, como en China, las comidas son producto de miles de años de sabiduría y reproducen nuestra cultura. Deberíamos tener una reunión para conversar sobre los alimentos de ambos países. Cada plato requiere una disciplina especial para elaborarse –agregó Marcelo.

–¡Cabal! Esa palabra que acaba de decir Marcelo –disciplina– es la columna vertebral de la actitud de los pueblos chinos. Cada filósofo en nuestra historia se ha basado en ella, especialmente Confucio –dijo Francisco.

–Bueno, déjenme agradecer al Corazón del Cielo y al Corazón de la Tierra estos alimentos que vamos a comer, y que quienes no los tienen también puedan tenerlos. Así sea –bendijo Cristóbal.

–¿Ustedes también rezan? –preguntó María, mientras se servían un delicioso caldo de gallina.

–Para los mayas la oración no es para solicitar favores de quienes nos cuidan espiritualmente. Es también para agradecer y ofrecer algo para ser mejores seres humanos. Los guías espirituales dicen que cada rezo debe ir acompañado de una acción. Si oramos que quienes no tengan alimentos los tengan, dar un alimento complementa la oración –contestó Cristóbal.

–También deberíamos tener una plática sobre religiones y espiritualidades en China y en Guatemala, y sobre cómo aplicamos justicia o seguridad en ambos países. Pero déjenme contarles sobre el calendario chino y las características de cada animal que representa un año. Se cuenta que Buda llamó a todos los animales, pero solo llegaron doce. El primero fue la rata, y son los nacidos en los años 1936, 1948, 1960, 1972, 1984, 2008 y 2020 –explicó Francisco.

Pedro Mei lo interrumpió:

–¿Por qué empieza con la rata?

–La leyenda cuenta que la rata iba montada sobre el lomo de un buey y corrió hacia Buda, llegando primero. El segundo fue el buey y el último el cerdo. Son doce animales que representan cada año, en relación con los elementos: metal, madera, agua, fuego y tierra. Cada elemento reina dos años, uno bajo el signo Yang y otro bajo el signo Yin, creando un equilibrio perfecto –respondió Francisco.

Francisco continuó explicando las características de cada signo:

  • Rata: inteligentes, protectores de la familia y amistades, buenos administradores.
  • Buey: tranquilos, pacientes, cariñosos, trabajadores, amantes del orden y la música.
  • Tigre: pasionales, llenos de energía, aventureros, independientes, líderes naturales.
  • Conejo: prudentes, discretos, amantes de la paz, previsores y armónicos.
  • Dragón: símbolo del emperador, imaginativos, emprendedores, afortunados, llenos de vitalidad.
  • Serpiente: astutos, constantes, elegantes, posesivos pero leales, calmados y de sangre fría.
  • Caballo: optimistas, populares, emprendedores, amantes de los viajes y las culturas.
  • Cabra: creativos, artistas, compasivos, amantes de la naturaleza y la familia.
  • Mono: ingeniosos, divertidos, sociables, resolutivos, aunque propensos a conflictos.
  • Gallo: seductores, talentosos, meticulosos, románticos, hábiles en relaciones públicas.
  • Perro: honestos, confiables, leales, buenos consejeros, aunque nerviosos y celosos.
  • Cerdo: cariñosos, sinceros, valientes, pacientes, apasionados en el amor.

–Entonces yo, como nací en 1944, ¿soy mono? –preguntó Pablo.

–Así es –respondió Francisco.

–Pero dijiste que soy adicto –añadió Pablo.

–No, no dije eso. Dije que podían caer en adicciones, no que fueras adicto. Son las potencialidades y defectos de cada signo –aclaró Francisco.

–Bueno –dijo María–, ¿quiénes se apuntan para recoger la mesa y lavar los platos? En Guatemala debería aplicarse que quienes cocinan no laven los platos.

–Mi mamá es igual. Si papá y yo cocinamos, ella lava los trastes, o al revés. Pero yo me apunto para lavar los platos ahora, y con mucho gusto –dijo Francisco Ajpwaq Chang.

–Yo también me apunto y te acompaño, Francisco –dijo Cristóbal.

–Los demás vamos a ver qué animal nos tocó y esperaremos a Francisco y a Cristóbal para seguir la plática. Estoy interesada en saber sobre el tema de las religiones y espiritualidades en China –concluyó María.

NOTA: Si deseas enviar tu narrativa puedes contactarnos en: [email protected]

Pero déjenme contarles sobre el calendario chino y las características de cada animal que representa un año. (Fotografía: Generada con Gemeni)

Sobre Nosotros

iDocumenta registra y documenta los sucesos que cambian la historia.

Publicaciones Recientes

Suscríbete a nuestro boletín

[email-subscribers-form id="2"]