Mientras que en algunos países del mundo la revolución inició por la inesperada prohibición de las redes sociales, Guatemala sufre por falta de acceso a mejores tecnologías, a pesar de ser unos de los países más grandes de Centroamérica no llegamos ni podremos comparar nuestra educación, acceso a la tecnología y salud con algunos otros vecinos países. Otros países del istmo revolucionan la educación con mejoras que son necesarias, Guatemala aún mantiene un pensum viejo y deplorable que deja mucho que desear en comparación con los demás.

Si bien las comparaciones no son ideales son necesarias para aprender lo que los demás están haciendo y nosotros debemos mejorar.

La revolución que necesita Guatemala en este momento es variada y de diferentes maneras como el caso de una revolución en el sector salud, en el que en semanas anteriores se han destapado casos tan descarados de trata de infantes como en unos centros del IGSS, tachando a madres de sufrir enfermedades mentales que las hacen crear embarazos psicológicos e invalidando las evidencias que dichas madres presenten o posean.

Otro flanco al cual debe apuntar la revolución es la educación, que cabe recalcar, no es lo suficientemente buena ya que los maestros luchan contra una corriente, que si bien es válida toda lucha, porque dejar las aulas sin maestros abandonando a miles de niños con deseos de aprender y construir un mejor futuro porque no poner en la balanza de justicia, que tanto su lucha como su deber de enseñar es primordial y que en lugar de invadir y dañar mejor construyen y forman a esos posibles gobernantes del mañana que podrán entender mejor las necesidades de los niños, niñas y jóvenes de este bello país.

Guatemala que tiene una fuerza joven que aprenda del pasado del cual se han olvidado porque como dice el dicho “aquel que no aprende de la historia está condenado a repetirla tarde o temprano” y por estas mismas razones me atrevo a hablar de revolución, pero no una que derroque y convierta el país en caos porque eso solos nos condenará a volver atrás, sino más bien una que nos ayude a construir un futuro próspero con mejoras para las generaciones que vienen detrás de nosotros, aquellos que deberán buscar soluciones a nuestros errores, a los errores que les hemos permitido a nuestros gobernantes.

¡Oh juventud guatemalteca! abre los ojos y despierta de ese letargo en el que te encuentras porque en las alegrías de las fiestas patrias se te olvida ver al pasado que forjó este país de valientes luchadores que nunca se dan por vencidos porque somos fuertes de corazón pero débiles en la memoria lo cual nos retiene y condena a continuar eligiendo a los mismos, solo que con diferentes máscaras que con pequeñas “obras” nos ponen una venda más en los ojos.

Tú joven, que eres el dueño de tu destino, que deseas un país mejor, recuerda que debes comenzar contigo y con quienes te rodean.

Porque el deseo innato por aprender y acceder a mejoras no es solo único de unos cuantos sino de todos los que desean ver una verdadera Guatemala del futuro y que por eso buscan mejoras tecnológicas, educativas, de salud, mejoras en infraestructura y comercio, porque si bien alcanza para sueldos exorbitantes y gastos adicionales de nuestros gobernantes,  porqué nuestros niños, niñas y jóvenes están condenados a tener centros educativos en pésimo estado, sin acceso a una computadora o mínimo una biblioteca digna para que se preparen mejor y ni hablemos de centros de salud dignos porque de esos quedan pocos.

Pero qué pasa con aquellos que sufren en silencio ya que dieron su juventud y su fuerza a un país que los ha dejado en el olvido, que los tachan de carga o más bien de innecesarios cuando en su momento dieron todo cuanto pudieron para forjar una Guatemala “digna” para sus hijos y nietos, ellos, que llevan una carga pesada y olvidada en asilos, en los cuales incluso se les maltrata,  ¿acaso mi Guatemala, a ellos también los ha olvidado y condenado a morir en el dolor? con gobernantes que no miran atrás que no velan por sus derechos y que los siguen traicionando y marcando con estigmas que los hacen preguntar: ¿En qué momento abrirán los ojos aquellos por los que luché? Si bien hablo de revolución, pero una que incluya a todos los que luchan, lucharon y lucharán por llevar a Guatemala a un mejor lugar.

AUTOR: Sol Novus.

NOTA: Si deseas enviar tu opinión puedes contactarnos en: [email protected]

Sobre Nosotros

iDocumenta registra y documenta los sucesos que cambian la historia.

Publicaciones Recientes

Suscríbete a nuestro boletín

[email-subscribers-form id="2"]