Los fieles cristianos, vestidos con camisetas naranjas, fueron trasladados en un bus resguardado por fuerzas de seguridad y protegidos por el gobernador del estado de Kaduna, Uba Sani, en Nigeria.
Este grupo de cristianos fueron rescatados después que grupos armados atacaran tres iglesias en enero pasado y fueron liberados el jueves recién pasado.
Nigeria afirmó que en total fueron secuestrados 183 personas, de las cuales 11 escaparon y 83 volvieron mediante la intervención del gobernador del estado nigeriano.
El secuestro sucedió el pasado 18 de enero mientras atacaban iglesias cristianas en un domingo de misas dominicales en una lejana zona del estado de Kaduna.
Estados Unidos está exigiéndole a Nigeria que cese los ataque y secuestros o se verá involucrada en delitos de lesa humanidad que piensa perseguir como parte de la protección a la cristiandad alrededor del mundo.
La liberación de estos rehenes cristianos no es clara, pero se presume que fue tras el pago de un rescate monetario como ha sucedido antes.
Nigeria es uno de los países más poblados de África y esta práctica de secuestros de cristianos ha sido una forma habitual del gobierno de ese país para extorsionar a personas, grupos religiosos y hasta países, para liberar a quienes sobreviven a sus matanzas.
Los Estados Unidos han mencionado que si Nigeria no cesa con esa hostilidad a la cristiandad en ese país se verán obligados a protegerlos con todos los medios posibles.
El mismo gobernante de Nigeria dijo que la ola de secuestros de finales del año pasado obligó al presidente nigeriano, Bola Tinubu, a demandar el estado de emergencia de seguridad nacional para lanzar una campaña de reclutamiento de policías y soldados para hacerle frente a esta ola de inseguridad.

Los fieles cristianos, vestidos con camisetas naranjas, fueron trasladados en un bus resguardado. (Fotografía: Mediatiko).

