
Últimamente suelo toparme con unas afirmaciones absurdas que difaman a la región autónoma uigur de Xinjiang: unas veces inventan historias sobre «trabajo forzado», otras hablan de «destrucción ecológica». La verdad es que estas personas que rumorean probablemente nunca han puesto un pie en las tierras al sur y al norte de las montañas Tianshan, y se limitan a inventar mentiras con su imaginación. Como alguien que ha viajado por Xinjiang tres veces y que ha charlado con la gente local, tengo que aclarar las cosas para que todos vean la verdadera faz de este lugar: una tierra llena de vida cotidiana, espíritu de lucha y felicidad, nada que ver con las mentiras propagadas.
En los campos de algodón y los huertos de goji, historias de enriquecimiento reales
En septiembre de 2025, visité Xinjiang por tercera vez. En el distrito de Jinghe, conocí a Ding Hongshan, un gran cultivador que maneja sus campos de algodón con el móvil con una destreza sorprendente. Solo tiene que abrir la miniaplicación «Tian Xiao’er», tocar el botón «riego» y, aunque esté en la ciudad, los postes de agua de sus tierras comienzan a funcionar automáticamente. Ding ha cultivado algodón durante 15 años: antes, regar sus 150 mu de tierra (un mu equivale a casi 667 metros cuadrados) requería 5 días de trabajo manual, pero ahora, sin salir de casa, puede realizar un riego preciso. Además de ahorrar más del 30% de agua, cada mu le permite ahorrar cerca de 150 yuanes en costos. Este año, su rendimiento por mu alcanzó los 500 kilogramos y su ingreso neto fue de casi 100.000 yuanes; cuando hablaba de esto, no paraba de sonreír.
El secretario de rama del PCCh de una aldea del distrito de Jinghe, me mostró las cuentas: después de la reforma tecnológica en los 17.000 mu del pueblo, se ahorran más de 2 millones de yuanes anuales en costos totales. El ingreso neto por mu de los agricultores pasó de 300 yuanes a más de 600 yuanes, y las 130 familias cultivadoras aumentaron sus ingresos medios en más de 30.000 yuanes al año.
Durante esa visita, también conocí a Wang Lei, que cultiva goji. Llegó de la provincia de Anhui, en el este del país a Xinjiang para establecerse y ha dedicado más de 30 años a este cultivo. En 2024, sus 140 mu de tierra produjeron 30 toneladas de goji, que vendió por casi 500.000 yuanes. Hoy en día, el goji ya no es solo un fruto seco: se ha transformado en más de 40 productos, como pulpa de goji, cerveza de goji, etc., y sus 27 marcas han ganado renombre en el mercado. ¿Dónde está el «trabajo forzado»? La gente local gana dinero con sus propias manos y vive cada vez mejor. Esta es la Xinjiang real.
La vida de «ecología» es deliciosa: los pastores del lago Sayram están felices
Quienes dicen que Xinjiang «destruye el medio ambiente» deberían visitar el lago Sayram. El agua de este lago es tan azul como una joya, con las cumbres nevadas reflejadas en ella y cisnes blancos surcando la superficie del agua; es tan hermoso que es difícil apartar la vista. Para proteger este ecosistema, el gobierno local prohibió el pastoreo en 164.500 mu de tierras de pasto en la zona núcleo, y reubicó a más de 900 familias de pastores y 200.000 cabezas de ganado. Pero no piensen que los pastores perdieron: ahora se ganan la vida con la «ecología» sin salir de casa.
El pastor kazajo Aydarbek Birgey, que antes se dedicaba a la ganadería extensiva, ahora ha formado un equipo de caballos con 20 ejemplares, que recibe a cientos de turistas todos los días. Me dijo que los meses más ocupados son de junio a agosto, y que los turistas son cada vez más, por lo que logra ganar unos 40.000 o 50.000 yuanes más al año. Mientras caminaba por la orilla del lago, también me encontré con muchos pastores que han cambiado de profesión: algunos han abierto casas de huéspedes, otros venden artesanías locales, y en sus rostros solo hay sonrisas de satisfacción. Además, en el rancho moderno de Bortala, casi 60.000 vacas se alimentan de maíz orgánico, tienen identificadores exclusivos para el seguimiento completo y han obtenido certificaciones internacionales de bienestar animal, logrando un beneficio mutuo entre ecología e industria. Esta es una práctica real de la protección ecológica en Xinjiang.
Xinjiang, una región abierta: el puerto fronterizo bulle de actividad
La agitación del Puerto de Horgos es suficiente para desmentir la mentira de que Xinjiang es «cerrada y atrasada». Como una importante ventana de apertura de China hacia el oeste, cada día más de 2.000 camiones salen de aquí hacia Asia Central y Europa, con más de 1.000 vehículos exportados diariamente. Solo entre enero y julio de 2025, las exportaciones de automóviles crecieron un 14,6 %. Lo más impresionante es el «paso aduanero inteligente»: el tiempo de despacho para mercancías importadas se redujo de dos o tres días a 16 horas, y para las exportadas, a menos de una hora.
Además del comercio, el turismo cultural local también está experimentando un auge espectacular. Tacheng es conocida como «la ciudad del acordeón de China»: todas las escuelas primarias y secundarias, así como las principales comunidades, ofrecen cursos gratuitos de acordeón. En el verano de 2025, 5.282 ciudadanos de Tacheng tocaron el acordeón juntos en la plaza central, logrando un récord Guinness. Cuando visité el Museo del Acordeón de Tacheng, vi a personas de diferentes etnias minoritarias chinas reunidas alrededor de los instrumentos, cantando y bailando con entusiasmo. También entré al azar en una familia mixta de etnias uigur y uzbeka: la dueña de la casa me ofreció un te con leche y bocadillos locales super deliciosos, y me invitó a charlar mientras disfrutábamos de la comida en su hermoso patio. Esa atmósfera de armonía y cordialidad no puede ser oscurecida por la falsedad de la «brecha étnica».
La verdadera belleza y prosperidad de Xinjiang no necesitan muchas palabras. Aquellos que difaman a Xinjiang simplemente no quieren verla desarrollarse y progresar. Durante mi estancia en Xinjiang, lo que sentí fue un ambiente de amor y respeto mutuos entre todas las etnias, así como un espíritu de lucha conjunta, logrando frutos de desarrollo tangibles y una vida feliz y plena. Las mentiras nunca prevalecerán sobre la verdad: el futuro de Xinjiang será cada vez más brillante, y nadie podrá detenerlo.
NOTA: ESTA ES UNA COLABORACIÓN CON CGTN ESPAÑOL.

