
NOTA: Esta es la decima segunda entrega de nuestra serie de cuentos inspirados en los inventos y avances del pueblo de la República Popular China.
Si te caes siete veces, levántate ocho.
Confucio
Las reuniones de los sábados se esperaban como cuando nace una flor en la montaña de la vida colectiva. La semilla del amor a los pueblos del mundo se había sembrado en la tierra fértil de los cuentos. Nos dimos cuenta de que los relatos reunían muchos elementos para ser objeto de lectura, tanto para la niñez y la adolescencia como para las personas adultas. Cada reunión era un cuento. Percibimos que somos felices cuando hacemos lo necesario para ampliar los deseos de bienestar de las personas, y eso se llama amor.
No queríamos separarnos, pero una noticia en esta reunión nos obligaría a seguir comunicándonos mediante internet. Las sonrisas nos dieron la bienvenida.
–¡Pasen adelante, están en su casa! –exclamó Pedro Mei.
–Buenos días, mis amigos. Les he traído a cada uno un recipiente de laca elaborado en Shanghái y un ejemplar de nuestra Constitución China. Ya Cristóbal me entregó una Constitución Política de Guatemala, porque debemos respetar las leyes de cada país. Les traigo una noticia: se ha terminado el trabajo que me encomendó la ONU en Tecpán y me quedan 15 días en Guatemala. En esos días me gustaría conocer más de este país. El próximo sábado será nuestra última reunión presencial y los invito a que sigamos reuniéndonos mediante internet. Esa sería mi primera recomendación, y deberíamos ampliarla a nuestros pueblos. Les daré mi correo electrónico y les pido que me den los de los Guías Espirituales mayas y xinkas, por favor –dijo con cierta tristeza Francisco Ajpwaq Chang.
–Yo ya sabía de esta noticia. En Tecpán no estamos tristes, sino alegres, porque con la amistad de Francisco uniremos a los pueblos indígenas de América con los pueblos de China mediante el sistema digital y con amor. Mi correo es: [email protected] –respondió Cristóbal.
–También es necesario conectar a las editoriales indígenas, porque estas instituciones publican en los idiomas de nuestros pueblos y luchan por defender sus lenguas y culturas. Conozco al licenciado Raxche’ Rodríguez Guaján, del Pueblo Maya Kaqchikel, director de la editorial Maya’ Wuj. Su correo es: [email protected]. Es una gran persona, con un proyecto inmenso en la lucha por hacer florecer los idiomas mayas y xinkas –agregó Cristóbal.
–Aquí en Guatemala tenemos a un amigo que ya viajó a China, nos conoce y mantiene buenas relaciones con personas allá. Él podría ser un contacto para ustedes. Les proporciono los correos de personas en China que los atenderán con el cariño que tenemos hacia los pueblos indígenas de América. Se trata de Haroldo Martínez, miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Periodistas de Guatemala. Su correo es: haromartin#[email protected]. Hay mucha confianza en él por su excelente forma de ser y su amor a los pueblos del mundo –dijo Francisco Ajpwaq Chang.
–Como nuestro tema es China, encontré que sus autoridades históricas han sido poetas –anunció Mario Recinos–. Y buscando, apareció un poema de Mao. Si me lo permiten, quisiera leerlo:
KUNLUN
Elevándote por encima
de la tierra,
Gran Kunlun,
has presenciado
lo más bello
del mundo humano.
Cuando cruzan el cielo
los tres millones de dragones
de jade blanco,
tú te hielas con el penetrante frío.
En el verano
tus torrentes fundidos
llenan los arroyos y ríos
hasta salirse de madre,
convirtiendo a los hombres
en peces y tortugas.
¿Quién puede juzgar
lo bueno y lo malo
que tú has hecho
en estos mil otoños?
Pero hoy,
yo te digo, Kunlun,
que no necesitas tu gran altura,
que no necesitas toda tu nieve.
Si yo estuviera en el cielo
sacaría mi espada
y te partiría en tres trozos.
Uno lo mandaría a Europa,
otro a América
y otro lo conservaría en China.
Así reinaría en la tierra
una intensa paz,
porque repartirías tu calor y tu frío
entre todo el mundo.
–Mao
–Esto significa que en China han pensado en el bienestar de todo el mundo. Como están compartiendo sus correos electrónicos, el mío es: [email protected], y estoy para servirles. Les propongo que el próximo sábado despidamos a Francisco Ajpwaq Chang con un almuerzo de comidas mayas y xinkas. Yo traería con gusto los boshboles del pueblo maya y el mushque del pueblo xinka. ¿Están de acuerdo? –preguntó Mario Recinos.
–Bueno, ¿y nosotros qué ponemos? –dijo María.
–Ustedes han puesto casi todo, pero especialmente el amor que contagió a todo el grupo. Estas comidas que estamos almorzando ustedes las prepararon. Además, nunca sentimos discriminación con ustedes. Yo soy kaqchikel y Pablo Pérez es k’iche’, ambos del Pueblo Maya. Tengo un especial respeto por Pedro Mei, su hijo, porque nos unió con su interés por China. Ya lo veo en el futuro hablando en mandarín y en Kaqchikel o K’iche’. Estamos muy agradecidos con ustedes, especialmente por su respeto a nuestras identidades –señaló Cristóbal Cojtí.
–Ya me están dando ganas de sentirme triste, y no quiero –anunció Pablo Pérez.
–Nada de eso. Que venga la alegría, porque nuestra misión es unir pueblos para su propio beneficio. Estos almuerzos, además de sabrosos, han alimentado nuestros espíritus con la poesía –dijo Mario Recinos.
–Yo estoy muy feliz por la amistad de ustedes. Hemos aprendido a reunirnos como un equipo. Para el próximo sábado les prepararé helado de fresas, con esas fresas tan grandes que nos trajeron Cristóbal y Francisco de Tecpán –anunció Pedro Mei.
–¿Sabes, Pedro Mei, dónde nació el helado? Mejor te lo digo: nació en China. Allá también hay fresas hermosas, y cada vez que las vea me recordaré de ustedes –dijo Francisco Ajpwaq Chang.
–Antes de despedirnos, démonos un abrazo con esta amistad que ha crecido como un árbol de almendras, significado de Mei –aclaró Francisco Ajpwaq Chang.
La despedida se llenó de abrazos cariñosos y con la esperanza de volver a encontrarse. Plantaron la semilla de un futuro donde la niñez y la adolescencia tengan la certeza de que el amor entre pueblos es el camino. La unidad del Pueblo Chino con los Pueblos indígenas del continente americano es la misión y el propósito del grupo.
NOTA: Si deseas enviar tu narrativa puedes contactarnos en: [email protected]

Les proporciono los correos de personas en China que los atenderán con el cariño que tenemos hacia los pueblos indígenas de América. (Fotografía: IA Gemini).

