
Beberlo, caliente, tibio y hasta al tiempo (Siempre que esté entre tus manos) el café es la toma -a tragos- más estimulante y agradable de todas las bebidas que puedan existir. La aprecian millones de personas, la difaman gentes que temen a la muerte y al pecado, cuando al final, al mismo agujero van a ir a parar. Es la tacita de ricos,
el pocillos de obreros y la pipa de la paz de reuniones a todo nivel.
Un cafecito puede ser la indirecta a intimar, o a resolver temas filosóficos que no sirven para nada. La idea es disfrutar sin pena, sin culpa y con mucho agrado, una buena taza de café.
Su cafecito no debe faltar, aún cuando, todo tenga sabor a nada.
NOTA: Si deseas enviar tu narrativa puedes contactarnos en: [email protected]

