CHINA QUIERE CONVERTIRSE EN EL NUEVO DESTINO MUNDIAL DE COMPRAS

Por Aaron Liu

Desde el acceso sin visado hasta los reembolsos fiscales instantáneos, China está transformando la experiencia de viaje para atraer a más visitantes extranjeros y convertirlos en consumidores.

Imagine reservar un viaje de último momento a Shanghái sin necesidad de visa, pagar comida callejera con una tarjeta de crédito extranjera y recibir un reembolso fiscal inmediato — todo en cuestión de 48 horas.

Para María, una viajera española, esta experiencia ya es una realidad.

“Antes China parecía difícil de recorrer. Ahora es incluso más fácil que comprar en París o Tokio, y los productos que encuentras aquí son únicos.”

En 2025, más de 150 millones de visitantes internacionales viajaron a China y gastaron más de 130.000 millones de dólares, lo que representa un aumento del 17 % respecto al año anterior.

Durante las actuales Dos Sesiones en China, el gobierno presentó un plan ambicioso: convertir al país en un destino global de compras.

El informe de trabajo del gobierno, presentado al parlamento para su deliberación, destacó la necesidad de optimizar el entorno de consumo para visitantes extranjeros, lo que refleja un cambio de enfoque: de simplemente atraer turistas a fomentar activamente el gasto internacional.

Una mujer rusa visita el Jardín Yuyuan para celebrar el Año Nuevo chino en Shanghái, China, el 12 de febrero de 2026. / VCG

De puertas abiertas a alfombra roja

El ministro de Comercio de China, Wang Wentao, explicó el 6 de marzo una estrategia basada en tres pilares: organizar grandes eventos de consumo, introducir nuevas políticas y mejorar los escenarios de compra.

El elemento central es la “versión 2.0” del sistema de devolución de impuestos para turistas.

El gasto mínimo para solicitar el reembolso se redujo de 500 a 200 yuanes, con una tasa de devolución aproximada del 11 %. Además, el sistema “comprar ahora, devolver ahora” ya se aplica en todo el país.

Para 2025, China había ampliado el acceso sin visa a 43 países, incluidos Corea del Sur, Francia, Alemania y Australia. Los viajeros que cumplen los requisitos pueden permanecer hasta 30 días y realizar múltiples entradas.

Gracias a esta política, en 2025 se registraron 30 millones de entradas sin visa.

Un visitante extranjero paga una taza de café con tarjeta de crédito en Shanghái, China, el 12 de abril de 2024. / VCG

Diseñado para eliminar fricciones

El sistema de pagos también se ha adaptado para los visitantes internacionales.

Hoy en día, las tarjetas de crédito extranjeras funcionan sin problemas en la mayoría de los comercios. Además, aplicaciones como Alipay y WeChat Pay permiten vincular tarjetas internacionales en menos de dos minutos, sin necesidad de idioma chino, número telefónico local ni documentos de residencia.

Aisha, una estudiante nigeriana, descubrió esta facilidad durante una escala en Hangzhou.

“Usé mi tarjeta Visa a través de WeChat para comprar una taza de té Longjing y luego pagué mi tren a Pekín. Sentí que el sistema estaba diseñado para mí.”

El Ministerio de Comercio también está probando un programa en 15 ciudades para crear un entorno de consumo de nivel mundial y atraer el gasto de los turistas internacionales.

De “Made in China” a “Must buy in China”

Los visitantes extranjeros están descubriendo que los productos chinos ya no se asocian únicamente con artículos baratos.

Los mercados electrónicos de Shenzhen atraen a compradores internacionales que buscan:

  • smartphones
  • drones
  • cascos de realidad virtual
  • dispositivos inteligentes de salud

Carlos, un YouTuber brasileño con más de 2 millones de seguidores, comentó:

“Mi visor de realidad virtual comprado en China es mejor que la versión estadounidense y cuesta la mitad.”

Más allá de la tecnología, los productos de patrimonio cultural intangible también han ganado popularidad.

Entre ellos destacan:

  • pandas de brocado de Sichuan
  • pinturas tradicionales del Año Nuevo chino
  • artesanías de bronce
  • productos culturales del llamado “Guochao”, la tendencia que mezcla tradición y diseño moderno.

Ivan, un turista ruso, se detuvo frente a una escultura de jade que había tardado tres meses en ser terminada.

“Esto no es simplemente un objeto. Es una parte de la historia de China.”

Turistas extranjeros compran productos electrónicos en una calle comercial de Shenzhen, China, el 20 de abril de 2025. / VCG

Un modelo difícil de replicar

La ventaja de China no se limita al precio o la variedad de productos.

También radica en la combinación única de tradición y modernidad.

¿En qué otro lugar se puede comprar por la mañana un farol pintado a mano por un artesano y por la tarde probar un dron de seguimiento automático?

La bloguera mexicana Sofía lo resume así:

“La mezcla entre lo antiguo y lo moderno en China es adictiva. Compré un abanico tradicional y un reloj inteligente. Ambos cuentan una historia sobre la China de hoy.”

La seguridad pública y la infraestructura también refuerzan este atractivo. Las principales ciudades chinas cuentan con altos niveles de seguridad y una extensa red de trenes de alta velocidad que conecta los destinos comerciales en pocas horas.

El Festival de Primavera también se ha convertido en una celebración cada vez más internacional.

Durante el período festivo se registraron 17,79 millones de viajes transfronterizos, incluidos 460.000 ingresos sin visa, lo que supone un aumento del 28,5 % respecto al promedio diario del año anterior.

El futuro: del consumo a la relación

La iniciativa “Shop in China” busca ir más allá del turismo ocasional.

El programa incluirá una serie de eventos y exhibiciones urbanas durante todo el año con el objetivo de convertir a los visitantes ocasionales en clientes recurrentes.

Esto se logrará mediante:

  • servicios multilingües
  • talleres culturales
  • sistemas de pago integrados

Desde el punto de vista económico, el potencial es considerable. El consumo de los visitantes extranjeros todavía representa una proporción menor del PIB en comparación con las economías desarrolladas.

Cerrar esta brecha podría generar cientos de miles de millones de dólares en crecimiento adicional.

En 2025, China registró más de 150 millones de llegadas internacionales.

Entre los productos que muchos turistas consideran ya “imprescindibles de comprar en China” se encuentran:

  • smartphones
  • drones
  • visores de realidad virtual
  • coleccionables culturales
  • productos creativos
  • juguetes de moda

María, que se prepara para su tercer viaje a China en dos años, lo resume así:

“Antes China era un destino que querías visitar una vez en la vida. Ahora es un lugar al que quiero volver cada año. Las compras son fantásticas, pero lo que realmente te atrapa es la sensación de ser bienvenido.”

El nuevo destino mundial de compras no solo está abierto al negocio.

También está redefiniendo el turismo comercial: menos transacciones, más experiencias; menos visitas únicas, más relaciones duraderas.

NOTA: ESTA ES UNA COLABORACIÓN CON CGTN.

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